Con este truco, las bandejas y cajones del frigorífico vuelven a quedar transparentes y sin manchas
Los cajones y bandejas transparentes del frigorífico terminan acumulando gotas secas, restos pegajosos, grasa y marcas de alimentos. Con el tiempo, el plástico puede parecer opaco aunque esté limpio. La solución no consiste en frotar con productos agresivos: una limpieza con agua templada y lavavajillas suele ser suficiente para eliminar la suciedad superficial sin rayar el material. Lo más importante es sacar las piezas, dejar que alcancen una temperatura adecuada y utilizar únicamente utensilios suaves.
El método principal: agua templada y lavavajillas
Para la mayoría de cajones y bandejas extraíbles de plástico o vidrio, un detergente lavavajillas suave permite desprender grasa y residuos de alimentos. Antes de comenzar, consulta el manual del frigorífico si tienes dudas sobre cómo desmontar alguna pieza.
Necesitarás
- 2 litros de agua templada;
- 10 ml, unas 2 cucharaditas, de lavavajillas;
- una esponja suave;
- un paño de microfibra limpio;
- una toalla para el secado.
Paso a paso
- Vacía la bandeja o el cajón y retíralo siguiendo las instrucciones del fabricante. Si está muy frío, déjalo reposar entre 10 y 20 minutos a temperatura ambiente.
- Mezcla 2 litros de agua templada con 10 ml de lavavajillas. No hace falta producir mucha espuma.
- Humedece la esponja y limpia toda la superficie durante 2–3 minutos, prestando especial atención a esquinas, guías y bordes.
- Si existen restos pegados, mantén sobre ellos un paño humedecido con la solución durante 5–10 minutos. Después, frota suavemente.
- Aclara con agua limpia y seca inmediatamente con un paño de microfibra.
La pieza debería quedar limpia, lisa al tacto y sin película grasa. Si sigue pareciendo turbia después del lavado, puede tratarse de arañazos o deterioro permanente del plástico, no de suciedad.
Para restos pegajosos, déjalos ablandar antes de frotar
Mermelada, zumos, salsas y líquidos derramados pueden secarse hasta formar una capa dura. Intentar retirarla raspando aumenta el riesgo de marcar permanentemente el plástico.
Prepara 500 ml de agua templada con 5 ml, aproximadamente 1 cucharadita, de lavavajillas. Empapa un paño en la mezcla, escúrrelo ligeramente y colócalo sobre la zona durante 10 minutos.
Retira el paño y limpia con una esponja suave mediante movimientos cortos. Si todavía quedan residuos, repite otros 5 minutos en lugar de utilizar una cuchilla.
Para las esquinas, puedes emplear un cepillo de dientes nuevo de cerdas suaves reservado exclusivamente para la limpieza. Trabaja durante 30–60 segundos y aclara bien.
No utilices cuchillos, estropajos metálicos ni rascadores no autorizados por el fabricante: las rayas harán que una superficie transparente parezca todavía más opaca.
Para la película grasa, aumenta ligeramente el detergente
Los envases mal cerrados pueden dejar una fina película de grasa sobre las bandejas. El agua sola suele extenderla en lugar de eliminarla.
Mezcla 1 litro de agua templada con 10 ml de lavavajillas. Aplica la solución con una esponja suave y déjala actuar durante unos 5 minutos.
Después, frota delicadamente durante 1–2 minutos y aclara con abundante agua limpia. Pasa los dedos por la superficie: si todavía resulta resbaladiza, repite el lavado con la misma concentración en lugar de añadir más detergente.
El lavavajillas funciona porque sus tensioactivos ayudan a dispersar la grasa en el agua para poder retirarla durante el aclarado.
Un exceso de producto, sin embargo, puede dejar una película jabonosa. Por eso es importante aclarar hasta que la superficie deje de sentirse resbaladiza.
Seca con microfibra para evitar las marcas de agua
Una bandeja puede estar perfectamente limpia y aun así mostrar manchas blanquecinas después de secarse. A menudo son depósitos minerales procedentes de las gotas de agua.
Después del aclarado, no dejes que la pieza se seque cubierta de gotas. Sacúdela suavemente y pasa inmediatamente un paño de microfibra limpio y seco.
Trabaja primero los bordes y después las superficies grandes. Dedica aproximadamente 1–2 minutos a cada cajón o bandeja.
Si el paño queda muy húmedo, cambia a una zona seca para terminar.
Este sencillo paso resulta especialmente útil en zonas con agua dura. No elimina arañazos ni daños del plástico, pero evita que los minerales presentes en el agua formen nuevas marcas durante el secado.
Vuelve a colocar las piezas únicamente cuando estén completamente secas.
¿Y si quedan manchas minerales?
Si el fabricante permite utilizar vinagre en las piezas extraíbles, puede ayudar con determinados depósitos minerales. Antes de aplicarlo, consulta el manual y haz una prueba en una esquina poco visible.
Prepara una solución con 250 ml de agua y 250 ml de vinagre blanco. Humedece un paño, colócalo sobre la marca durante unos 5 minutos y después limpia suavemente.
Aclara abundantemente con agua y seca con microfibra.
No dejes el vinagre actuando durante periodos prolongados ni lo utilices sobre componentes cuya compatibilidad desconozcas.
Y, sobre todo, nunca mezcles vinagre con lejía. Los productos ácidos pueden reaccionar con la lejía y liberar gases peligrosos.
Para la suciedad cotidiana, el vinagre no es necesario: empieza siempre por agua y lavavajillas.
Errores que debes evitar
Lavar una bandeja helada con agua muy caliente. El cambio brusco de temperatura puede provocar deformaciones en ciertos plásticos y roturas por choque térmico en algunas piezas de vidrio.
Usar la parte abrasiva del estropajo. Las microarañazos pueden convertir una superficie transparente en una pieza permanentemente mate.
Raspar restos con un cuchillo. Además de rayar el material, la hoja puede resbalar y causar un corte.
Aplicar demasiado detergente. Si no se aclara completamente, puede quedar una película que hará que la bandeja parezca empañada.
Mezclar productos de limpieza. Nunca combines lejía con vinagre, amoniaco, alcohol u otros limpiadores domésticos.
Para ir un poco más allá
Limpia inmediatamente los derrames de leche, zumo, salsas o alimentos antes de que se sequen. Una pasada de menos de un minuto puede evitar posteriormente un largo remojo.
Coloca los alimentos que puedan gotear en recipientes o pequeñas bandejas lavables. Así, la mayor parte de los derrames no llegará directamente a los cajones del frigorífico.
Haz una limpieza rápida de las piezas más utilizadas cada 1–2 semanas y una revisión más completa cuando sea necesario.
Preguntas frecuentes
¿Puedo meter los cajones del frigorífico en el lavavajillas?
Solo si el fabricante indica expresamente que son aptos. El calor del lavavajillas puede deformar determinados plásticos.
¿El bicarbonato ayuda a recuperar la transparencia?
No elimina arañazos ni devuelve la transparencia a un plástico deteriorado. Además, al ser ligeramente abrasivo puede dejar microarañazos en algunas superficies brillantes si se frota con fuerza.
¿Por qué el plástico sigue opaco después de limpiarlo?
Si no quedan grasa, residuos ni depósitos minerales, la apariencia mate puede deberse a numerosos microarañazos, envejecimiento del plástico o daños causados anteriormente por productos agresivos.
¿Con qué frecuencia conviene limpiar los cajones?
Retira los derrames en cuanto aparezcan y realiza una limpieza más completa cuando veas residuos, grasa o manchas. Mantenerlos limpios regularmente evita que la suciedad llegue a endurecerse y facilita mucho el mantenimiento.